lunes, 19 de marzo de 2012

Reflexiones Futboleras I

¿Un simple deporte?, yo no diría eso. Una pasión de multitudes más bien, de gente de todas procedencias. El futbol no distingue. Una vez comienza a rodar el balón, el rico no piensa en su dinero, el pobre olvida su carencia, el deudor paga lo que debe tan solo por unas horas. Nadie es el mismo durante los noventa hermosos capítulos de este libro llamado Fútbol.

Amor, odio, penas, alegrías. Es increíble la cantidad de emociones evocadas por una simple esfera de cuero compartida por veintidós poetas, que escriben la historia con sus pies cada vez que el verde pasto asoma sobre ellos. Estos son animados por miles de guerreros que identificados con sus colores, se unen formando una sola voz, pidiendo a gritos que sea escrita la mejor de las epopeyas, digna de ser recordada por un pueblo durante generaciones.

Un partido, tan solo uno, paraliza a un país completo que espera con ansias el pitido inicial, una especie de grito de guerra que les da la orden a cada bando para acabar con el otro, sin balas, sin armas, solo con talento, garra y inteligencia, adjetivos claves en para conseguir un inapelable triunfo, sumiendo en la más profunda tristeza a los derrotados.

Una de las frases con las que más concuerdo es la Siguiente: “Los Jugadores pasan, los dirigentes también, pero la Hinchada jamás”. La pasión por un equipo no termina al momento de perder un campeonato, o perder la categoría. Es más bien un sentimiento con el cual se nace, se vive y se muere, un amor incondicional que se comparte con miles de otras personas, que forman una gran familia. En definitiva el fútbol (para los amargados un deporte cualquiera, para otros una razón de vida), es fuente de emociones y sentimientos sin límite para quienes viven teniendo en cuenta de que este es el deporte más hermoso del mundo.

Maximiliano Villarroel D


Nota Foto: Mundial de Fútbol 1962, realizado en Chile, en la foto el dueño de casa frente a Brasil de Vavá, Garrincha y Pelé

sábado, 17 de marzo de 2012

El Fútbol (Eduardo Galeano en "Fútbol a Sol y Sombra")

La historia del fútbol es un triste viaje del placer al deber. A medida que el deporte se ha hecho industria, ha ido desterrando la belleza que nace de la alegría de jugar porque sí. En este mundo del fin de siglo, el fútbol profesional condena lo que es inútil, y es inútil lo que no es rentable. A nadie da de ganar esa locura que hace que el hombre sea niño por un rato, jugando como juega el niño con el globo y como juega el gato con el ovillo de lana: bailarín que danza con una pelota leve como el globo que se va al aire y el ovillo que rueda, jugando sin saber que juega, sin motivo y sin reloj y sin juez. El juego se ha convertido en espectáculo, con pocos protagonistas y muchos espectadores, fútbol para mirar, y el espectáculo se ha convertido en uno de los negocios más lucrativos del mundo, que no se organiza para jugar sino para impedir que se juegue. La tecnocracia del deporte profesional ha ido imponiendo un fútbol de pura velocidad y mucha fuerza, que renuncia a la alegría, atrofia la fantasía y prohibe la osadía.
Por suerte todavía aparece en las canchas, aunque sea muy de vez en cuando, algún descarado carasucia que sale del libreto y comete el disparate de gambetear a todo el equipo rival, y al juez, y al público de las tribunas, por el puro goce del cuerpo que se lanza a la prohibida aventura de la libertad.
Eduardo Galeano

El día feliz está llegando

Con los 4tos de Final a la vuelta de la esquina, La Uefa Champions League ya entra en la denominada “Chiquita” en la jerga basquetbolística, en la instancia en que un error cuesta demasiado caro, y por supuesto, momento en que los fanáticos del Deporte Rey tomamos bien fuerte el control remoto, las cervezas y disfrutamos del buen fútbol que nos ofrece la competencia de Clubes más apasionante del planeta (tanto o más que La Copa Libertadores de América, eso es tema a debatir). ¡La Gran Final está a la vuelta de la esquina!

Para irles abriendo el apetito, les lanzaré unos datos que podrían marcar la diferencia en esta etapa decisiva la “La Orejona”. De los ocho clasificados, solo el Apoel y el Chelsea no han ganado nunca el título. En cambio en Real Madrid, Milan, Barcelona, Bayern Munich, Benfica y Olympique lo han conseguido. Entre estos últimos 6 equipos, los títulos que suman son 27 en total que se distribuyen de la siguiente manera: Los “Merengues” han obtenido el máximo galardón Europeo en nueve ocasiones, los “Rossoneros” en siete ocasiones, los “catalanes” y los “bávaros” tienen cuatro cada uno, los “lusos” poseen dos y los franceses solo un título.

Ya ha sonado fuerte el posible escenario que podría darse en el caso de que el Real Madrid gane sus llaves, y también por su parte el Barcelona haga lo suyo, lo que podría resultar ser una Final Histórica, de las cuales ya estamos acostumbrados en esta competición. Sin ir más lejos, podemos recordar la emocionante Final de 1999, disputada en el “Campo Nuevo” de Barcelona entre El Bayern Munich y el Manchester United, con la recordada remontada del equipo inglés en los 2 minutos finales del partido, coronado con el gol del suplente estrella de Sir Alex Ferguson, Ole Gunnar Solskjær. Como olvidar la Final de la Temporada 2004-2005, entre el Liverpool y el AC Milan. Un 3-0 contundente de la escuadra italiana dejaba sin opción aparente a unos heridos, pero no muertos, Ingleses. Un segundo tiempo arrollador de “Los Reds” con goles de Gerrard, Smicer y Xavi Alonso llevó el partido a prórroga y posteriomente a penales, donde la gran figura fue el portero Dudek, con sus movimientos extravagantes que quedarán en la memoria.

¡Sí Señores, el día feliz está llegando!, ya está todo servido para disfrutar de lo que resta de la Champions y llegar al 19 de Mayo con todas las ganas de presenciar de un evento de clase mundial que sin duda no deja indiferente a nadie: La Gran Final de la Uefa Champions League, que se disputará en la ciudad de Munich.

Maximiliano Villarroel Douglas